Dr. Mariano Ellison

Inseguridad y Violencia

In homosexualidad, inseguridad, psicología, violencia on 19 Febrero 2008 at 12:46

¿Qué tienen que ver la homosexualidad y la inseguridad?

1. INTRO. En un encuentro reciente con amigos surgió un debate acerca de ciertos comportamientos homosexuales masculinos que, sinceramente, nos parecía que hasta hace poco tiempo no tenían la presencia mediática de hoy. El tema no es nuevo, quizás “ya fue”. No obstante, su extraña relación con la situación de inseguridad (frente a ambos fenómenos parece desbordarnos la incomprensión) condujo hacia algunas hipótesis que, pensamos, se pueden presentar en este espacio.

Twee figuren: travesties uit de Lapin Agile (1950) del famoso pintor belga Gustaaf Sorel.

2. a) HOMOSEXUALIDAD. Es posible referir algunas líneas de pensamiento acerca de aquellos hombres que se dirigen hacia un travesti en búsqueda de satisfacción genital. No tomaremos en consideración el caso del travesti, puesto que allí se trata de una psicopatología claramente identificada (véase: DSM-IV: “Trastorno de la identidad sexual”); sin embargo, en los casos que mencionamos, pueden estar presentes factores psico-sociales, además de los psicológico-individuales. En efecto, muchas veces se trata de hombres con familia o pareja, hijos; hombres que poseen, aparentemente, un comportamiento sexual “normal”.

Existen numerosas vias de argumentación, debate y discusión, pero quisiéramos señalar sólo una, algo que nos parece “el deseo de pasar el límite”. El límite sólo por el límite. ¿Por qué? Porque ello produce cierta catarsis, cierta “liberación de energía” (de corto plazo, por otra parte), en una sola palabra: poder.

El hombre naturalmente busca el poder (Adler), pues allí encuentra la capacidad de superar sus límites, sus frustraciones o dificultades. El arte del cazador, la destreza del guerrero, el entrenamiento de un deportista de elite de nuestra época… todo ello implicó e implica una enorme energía que el ser humano despliega en vista de una finalidad o un sentido para su vida.

Luego…?

Luego, quizás este comportamiento podría apreciarse como una patología del poder del varón. ¿No queda claro? Lo retomamos en las conclusiones…

2. b) VIOLENCIA. Por otra parte, como dijimos, tenemos “nuestra inseguridad de cada día”, a la que difícilmente le encontramos una explicación… todavía menos una solución.

La violencia y la inseguridad son propiamente el terreno del varón; quizás su resurgimiento desde los sectores marginales de la sociedad adopta la forma de una reacción ante la presión social que no le permite al varón hacer uso de su fuerza en el trabajo, en el logro de metas sociales, que lo acosa permanentemente con la superficialidad mediática. Entonces retorna violentamente el arquetipo (Jung) del cazador, sólo que de modo distorsionado, enfermo: los hombres salen a robar y a matar como si saldrían a cazar, sólo que su presa es humana y su acto cuasi-canibal (obtienen su “alimento-dinero” de otro ser humano, al que despojan). La clase baja termina siendo el reducto de las fuerzas rechazadas de la sociedad.

3. CONCLUSIONES (algunas). La relación entre homsexualidad e inseguridad/violencia está dada por el varón como campo de ambos fenómenos (aquí). En dichos fenómenos está muy presente el poder y su significación “psico” y “social” para el hombre, sólo que de un modo enfermo. La “presión social” a la que aludimos en 2.b puede ser percibida sin dudas como feminizante; paralelamente, la homosexalidad y la promiscuidad mediáticas se presentan de modo naturalizado

Una verdadera fusión entre las potencias masculinas y femeninas tiene que permitir a hombres y mujeres, poder expresar sus propias fuerzas e inteligencias y, juntos, sus valores humanos.

Tradiciones milenarias que han marginado a las mujeres (todavía hoy el judío ortodoxo da gracias a Dios por la mañana por “no ser mujer”) de la toma de decisiones políticas no han resultado en crecimiento, sino que han amputado a la humanidad de la mitad de su ser. Ahora el otro extremo: lo propiamente masculino pierde su estatuto. Al fin, afrontar la diferencia, la primera de todas y de toda cultura, la de Adán y Eva, la del Yin y el Yang, sigue siendo LA GRAN DIFICULTAD.

Sabemos que no resolvimos ni aclaramos nada. Sabemos que nuestro punto de vista no goza del agrado mayoritario, sabemos que no sabemos… Pero a pesar de todo ello, nuestra reflexión proviene de una percepción profunda, la de nuestras vidas, la que queremos promover: la experiencia que es verdaderamente nuestra, tuya, de todos.

  1. Yo ya me presente, había dejado un comentario en el artículo de Maru Botana… Soy ex-alumna de Natalia. Lo cierto es que hace bastante tenía propuesto el tema de leer los nuevos artículos, y creo que ese es el motivo por el cual no moví este sitio de página principal; en fin, por un motivo u otro no encontraba el tiempo o la inspiración adecuada como para comentar. Ahora, este es un tema que sea cual sea el momento del día, encuentro tiempo y palabras en donde realmente no están.
    Soy de una genereación nueva, que trae consigo todos los liberalismos propios de la sociedad en que vivimos. Ahora bien, uno de estos liberalismos está, en mi caso, ligado a las opiniones que me llegué a formar con respecto a diversos temas, siedo uno de ellos la homosexualidad. Soy una persona, que ya sea por cierta predisposición en mi personalidad a “saltar en defensa” de las minorías, por una necesidad de abrir las mentes de las personas que simplemente se avocan a principios previamente establecidos, recitandolos como el Credo, sin realmente cuestionarlos, o por ambas características, se ha inclinado hacia los pro-gays (y debo agregar que ese es un término ínexistente).
    Cito: “En dichos fenómenos está muy presente el poder y su significación “psico” y “social” para el hombre, sólo que de un modo enfermo.”
    Tengo bien en claro que uno de esos fenómenos, por así decirlo, porque debo manifestar mi aversión hacia la palabra fenómeno en este contexto, es la violencia. Pero, lo que no alcanzo a comprender es si el otro fenómeno, es aquel que trata sobre los travestis, o los homosexuales. Creo yo, que si bien existen paralelos entre ambas definiciones, siendo una (travesti) derivada de la otra (homosexualidad), existen diferenciaciones entre ambas.
    Con respecto al primer concepto, no me atrevo a formular ninguna opinión porque se me cruzan dos grandes interrogantes. Por un lado me encuentro con, y como Platón me es necesario plasmar dos cuestiones ligadas en forma de diálogo.

    -El travesti nace con un cuerpo, ocn una determinada genitalidad, que en cierta forma lo condiciona en su genitalidad. Suponiendo que este no es el caso, y el hombre que nace como hombre se siente mujer. Supongamos, que para el mundo está bien, y no hay problemas con eso. Pero, ¿hasta que punto? Criticamos las cirugías plásticas, porque altera la verdadera naturaleza estética (valga el impacto que logran ambas palabras juntas) de la persona. Entonces, ¿no se está haciendo lo mismo con una cirugía que cambia la naturaleza propia? ¿que pone cosas donde no hay? ¿y saca cosas donde hay de más?
    -Viéndolo desde ese punto de vista es válido. Es decir, argumenta la opinión de que un homosexual no debe cambia su genitalidad. Ahora, si lo vemos desde otro lado, por ejemplo, los hermafroditas.
    -Pero los hermafroditas, son personas que nacen con ambos sexos.
    -Sin embargo uno predomina. Un error de Dios? Pensalo por un minuto, los homosexuales son personas que nacen con dos sexos, uno físico y otro psicólogico. No tuvieron la “suerte”, por así decirlo, se llevar ambos sexos al plano anatómico. Por tanto no es lógico que como un hermafrodita, anhelen, deseen, necesiten la expresión de dicho sexo en su propio cuerpo, o vulgarmente dicho que sean mujeres por dentro y por fuera? Mas allá de que por dentro no van a llegar a ser del todo mujer.

    A través de esto planteo una coexistencia en mi persona, de dos opiniones opuestas que no llegan a un punto medio, o no aquieren un equilibrio, y por tanto no puedo aportar una sola opinión, sino una lucha entre varias válidas.
    Con respecto a la homosexualidad, sin aludir a los travestis, no puedo acordar con el concepto de enfermedad, por más de que haya sido probada como una malformación en un par de cromosomas, que se me sabrá disculpar no recuerdo el número en particular. Creo, que sea cual sea el motivo por el que una xx persona se siente llamado a ser xy o viceversa, es simplemte la expresión de un deseo. ¿Qué hace que este deseo sea “malo” o “enfermizo”? Creo que entre malo y enfermizo no hay mucha diferencia. Enfermizo es algo no normal. Y algo no normal en nuetsra sociedad es malo. Entonces, ¿qué es malo? ¿Es mala la homosexualidad? ¿Por qué? ¿Simplemente porque es diferente?
    Durante los años en que me ha tocado argumentar mi postura, me he topado con dos grandes grupos, por un lado, los hombres, que sienten inconcientemente, que expresar una oposición hacia el tema, refuerza su virilidad y los hace ver frente a la sociedad como una especie de producto que es no factible a inclinarse en esa dirección. Por otro lado, me he encontrado con personas que lo argumentan del siguiente modo “NO ES NORMAL”. Y esa famosa frase, la puedo situar en la boca del 90% de las personas con las que me topé.
    Todo lo que es distinto, se cataloga de raro, y todo lo catalogado de raro es potencialmente “alarmante”. Vivimos en una sociedad en la que no se toleran las diferencias, y donde se toleran aun menos, las personas que buscan diferenciarse, y ni siquiera hablemos, de aquellas que necesitan diferenciarse. Son ante esos ojos, nada más y nada menos que un modelo inaceptable y de este modo se crean mil y un motivos para hacerlos ver como algo malo.
    Creo que aquel que habla de la homosexualidad como una especie de invento fallido, es un hipócrita. Hablamos del amor, como un sentimiento; pero el amor es un proceso que se lleva a cabo en el cerebro, como un proceso químico. Entonces, si vamos a hablar de homosexualidad como un proceso puramente químico, hablemos de todos los demás conceptos que el hombre abraza del mismo modo. Aristófanes defiende que la homosexualidad no es amor, porque no engendra nada. Entonces las parejas que no pueden tener hijos propios porque la mujer no es fértil, el hombre es impotente o cualquier otro motivo, tampoco es amor? Esto lo dejo “picando”… como para replantear un poco las opiniones que formamos sobre ciertos temas.

    En cuanto a la violencia, también hay dos caras. Nos encontramos con la persona que siemplemente sale a violar su libertad y la de los demás, por el simple gusto de hacerlo, y existe el pequeño porcentaje de personas que sale a hacerlo por que las circunsatancias lo llevan a hacerlo. Estoy completamente en desacuerdo en la violencia que se expresa como una respuesta a la presión social, porque existen múltiples metodologías para lograr la misma respuesta en otros campos, ya sea el arte, las humanidades, o lo que fuese. Creo que eso se usa como una excusa para expresar un canibalismo que en este caso si me atrevo a decir es enfermizo.

    Si bien, concuerdo con la forma en que se abarca la violencia, no creo que la homosexulaidad pueda o deba ser analizada a través del mismo vidrio.

  2. Florencia:

    En primer lugar quiero agradecerte tus comentarios, y no siempre es posible estar de acuerdo con todo el mundo. De modo que valoro tu sinceridad a la hora de escribir.

    Respecto al tema de la homosexualidad en particular, es bueno tener una opinión formada, pero también es necesario nutrirla bien, o sea: saber cómo formarla. En este sentido, te sugiero que leas dos fuentes de psiquiatría que son las caracterizaciones de la Asociación de Psiquiatría de EE.UU. (que busca como DSM-IV) y de la Organización Mundial de la Salud (que se llama CIE-10).

    A partir de un buscador web podés buscar “trastorno de la identidad sexual” + DSM-IV o “trastorno de la identidad sexual” + CIE-10. De esa manera vas a tener las fuentes más rigurosas científicamente respecto al tema de la homosexualidad.

    Si, en cambio, buscás en wikipedia, vas a encontrar que la información que allí se presenta es falsa, que miente respecto de la OMS y la APA.

    Respecto al artículo, cuando hablé de “fenómeno” me referí al de aquellos hombres que buscan travestis, etc., entendidos como conjunto, como “fenómeno psico-social”; no a los travestis ni siquiera a cada persona en particular.

    Pasando al tema del hermafroditismo, no estoy seguro de cuál es tu fuente, pero como en muchas personas parece serlo el film XXY, te propongo que veas un manual de medicina, que busques allí la patología y vas a ver que es mucho más complicado que lo que muestra la película. Básicamente, el planteo de la película es falso y los casos reales no se acercan mucho lo que puede creerse desde allí. En este sentido, los medios masivos no son un buen recurso para temas científicos.

    Me parece que es sumamente positivo que tengas opiniones que no están del todo de acuerdo entre sí, yo pienso que las dudas o las contradicciones son una puerta de entrada a un mayor crecimiento intelectual, porque te hacen buscar y buscar mientras el problema permanece. Por ello, aprecio en un 100% tu comentario.

    Te dejo mis saludos!