¿Qué le pasa a la Selección Argentina de fútbol?
In ¿Qué le pasa a la selección?, Copa América, fútbol, fútbol argentino, Maradona, Messi, Psicología del deporte, Selección Argentina, Trabajo en equipo on 17 julio 2011 at 12:22
Hace cuatro años publiqué un artículo que bien podría repetir hoy (véase en la sección “Artículos”, el nº 4) sobre las expectativas argentinas sobre Messi y la selección nacional de fútbol. Aquel artículo fue un tanto simple pero llamo la atención del lector acerca de lo pronosticado hace cuatro años.
Existe una analogía en lo que sucedió con la eliminación de Argentina en la Copa América y el descenso de River Plate a la segunda división: en ambos casos se enfrentó un equipo con individualidades destacadas pero no integradas frente a otro con menores recursos particulares pero mayor trabajo en equipo.
Los entrenadores y comentaristas deportivos suelen hablar del trabajo en equipo de modo intuitivo sin comprender cabalmente la complejidad que ello posee. Existen varios aspectos que desde lo psicológico se pueden hacer notar como negativos o disfuncionales en los deportistas argentinos, pero voy a centrarme en uno de ellos que creo es el más importante para entender el trabajo en grupo no sólo en el futbolista, sino que de modo general en el deportista latino: el carácter.
Derrota con Uruguay en la Copa América el 16/07/11 (Fuente: diario El Litoral)
El carácter puede definirse como la identidad más profunda de una persona o un grupo, aquellas valoraciones o preferencias que se poseen a lo largo del tiempo; también tiene que ver con aquello que representa nuestra misión en la vida, el significado y el sentido de nuestra existencia. En el individuo es como un patrón o eje que orienta todas las facetas de la personalidad (en Psicoanálisis se denomina Nombre del Padre) en una misma dirección y, en los equipos de trabajo es lo que orienta y ordena los talentos individuales hacia el fin grupal que es superior en importancia a lo particular. Ésta es la principal falencia que, desde lo psicológico, posee… ¿quién? ¿los chicos de la selección?
Noooo! ¡De ninguna manera! ¡Todos los argentinos tenemos este gran déficit!
El deportista argentino es el reflejo de una sociedad inmadura, que progresa pero que todavía en muy joven en su desarrollo profundo, el de sus valores. Todavía no queda bien claro cuál es nuestra identidad, cuáles son nuestras características distintivas, en qué nos destacamos, cuál es la meta real que poseen los deportistas. El consumidor masivo de fútbol cree que se trata de ganar, pero no comprende en profundidad los valores que puede transmitir el deporte, la riqueza personal que posee y puede brindar a los jóvenes. La masa cree que se trata de ganar a cualquier precio cuando en realidad esto es lo que menos importa.
Los argentinos tenemos que hacernos conscientes de que somos una colectividad inmadura, con un carácter muy débil, con criterios permanentemente cambiantes, sin un rumbo claro que nos identifique.
Considero a los deportistas de la Selección la punta visible del iceberg de un problema que es de todos los argentinos, ellos solamente hacen visible el problema. Técnicamente se denominan emergentes o analizadores. Porque son los que portan y muestran un problema que es más extensivo.
Ciertas personas relacionadas a lo que sucedió con la Selección dijeron algo así como que “lo psicológico no tenía nada que ver con esto”. Lamento decir que van a empezar a creer en la Psicología.
La Selección Argentina [¡y la nación Argentina!] es como un adolescente con muchos talentos que no sabe cómo ordenarlos u orientarlos en su vida. Éste es el punto de partida psicológico; pero, hemos empeorado las cosas porque quisimos resolver esto y lo hemos hecho de una pésima manera: buscamos un dios-amo que nos conduzca por el camino… pero al personificar al amo éste se nos vuelve tirano (esto es lo que pretendí anticipar en la nota previa) o imposible de cumplir esa función. No me refiero a Messi sino a Maradona y a Grondona, cuya corrupción es uno de los problemas que padecen los jugadores.
Durante una fase importante del desarrollo de los equipos son importantes las figuras concretas que se tornan líderes de grupos (en su momento lo fue Maradona), pero esta etapa del progreso de los equipos deportivos debe dar paso a una de mayor madurez en la que el liderazgo no se halla encarnado en una persona concreta sino en valores que ahora ocupan el lugar del líder anterior. Esto es lo que nadie parece comprender en Argentina, no es Messi el salvador que necesitamos sino una maduración del equipo y de la sociedad que implique una simbolización de lo que representa el líder o el héroe. Uruguay le gana a Argentina porque es un equipo más maduro, más evolucionado que Argentina. Esto no significa que a Argentina le va a ir siempre mal de esta manera: al tener tanto talento puede tener buenos resultados, pero esto es de mediano plazo, si el fútbol no se rectifica rápidamente van a dejar de emerger los talentos individuales y la mediocridad va a acrecentarse en el deporte. En este aspecto, se progresa o se retrocede, no hay otra opción. Es una pena que nos hallemos muy desenfocados en este aspecto.
No hay problemas con Messi sino con la expectativa puesta sobre él. Quizás en posteriores notas analicemos el caso concreto de Lionel.
Me quedaron algunos temas pendientes: cuál es la psicología del talento; ¿necesitamos héroes en este momento?; la AFA y su estructura jerárquica-dependiente que produce efectos de violencia; el fútbol y la horda primitiva y, ganar no puede ser la finalidad de la actividad deportiva.
MUNDIAL, PSICOLOGÍA DEL DEPORTE
Maradona, Argentina y Alemania…
In fútbol, psicología, Psicología del deporte on 4 julio 2010 at 23:02
En el último post que escribiéramos en septiembre de 2009 adelantábamos nuestro jucio sobre Diego Maradona y nos animábamos a pronosticar lo que sucedería con su exaltación mediática y masiva.

Es una pena lo que sucede a los argentinos con sus referencias, pero era necesario que esto sucediera (la derrota en el mundial de Sudáfrica por 4-0 frente a Alemania) y es, a su vez, una oportunidad de crecimiento y aprendizaje para todos nosotros. ¡Esta es nuestra verdadera y más importante VICTORIA!
Sucede que Diego Maradona es un referente muy importante para los argentinos, pero los valores que representa son nefastos y perjudiciales para servir de modelo a las nuevas generaciones. Educación, esfuerzo, trabajo, valores profundos no son precisamente lo que representa esta persona.
Existen en la sociedad numerosas personas que pueden ser grandes referentes por su carácter íntegro, pero no son ellos en quiénes nos fijamos, es por esto que la corrupción y bajeza que tanto criticamos de la clase política en gran medida nos pertence y nos hallamos implicados en ella.
Tampoco ayudamos a Maradona si no somos sinceramente críticos con él; no para “hacer leña del árbol caído”, sino para que él también tenga la oportunidad de terminar de modo exitoso su carrera deportiva en vez de destruirla paso a paso como lo viene haciendo.
Creemos que es hora y orpotunidad, como decimos, de hacer una justa autocrítica y comprender que esta estética superficial y vacía no nos lleva a nada…
ARGENTINA, BRASIL, ELIMINATORIAS, SELECCIÓN NACIONAL
EL MITO DE MARADONA
In fútbol, psicología, Psicología del deporte on 6 septiembre 2009 at 10:22
El reciente partido de fútbol que Argentina pierde ante Brasil es una buena oportunidad para aclarar algunos aspectos de la idiosincrasia de este país. En otras ocasiones me he referido al deporte y a Maradona en particular.

Respecto de Maradona es necesario recordar (porque parece que los argentinos suelen olvidarse algunos datos) que se trata de un maníaco-depresivo. Su psiquiatra, algunos años atrás hizo público el diagnóstico clínico de Maradona diciendo que se trataba de unmelancólico de base y que esta afección es controlable por medio de medicación pero no es “curable”. Por lo tanto, Maradona es una persona que está enferma mentalmente. ¿Alguien comprende en Argentina lo que esto significa?
Por otra parte, como el mismo ex deportista lo confiesa, mantuvo su adicción a las drogas desde 1981, esto quiere decir que la mayor parte de su carrera deportiva la hizo bajo efecto de estimulación. Seamos sinceros: un adicto no deja de consumir fácilmente.
Creo que es excesivo el calificativo de “dios” para Maradona, puesto que me parece que ha sido un poco ilusorio su éxito. Considérese lo siguiente: el tenista español David Ferrer hace un par de años llegó a ser el número 4 del mundo, le iba muy bien, con muy buenos resultados pero… este chico (que jugó la copa Davis en Argentina) parece tener problemas anímicos que le dificultan muchísimo su práctica deportiva; tras un episodio de este tipo se demorona moralmente y ya no logra reponerse en su anterior nivel. Incluso pudo vérselo en la copa Davis en Argentina totalmente abatido. Pero… ¿qué pasaría si a la menor tristeza, al menor pesar de ánimo, pudiéramos estimularlo (o sea, acudir al uso de drogas) para que no sienta esa caída del humor que repercute sobre su rendimiento de modo tan notorio? ¿Qué sucedería si cada vez que aflora la negatividad pudiéramos eliminarla de alguna manera para no sentir? Sin dudas tendríamos otro Ferrer y otros resultados en su carrera. Un deportista no necesita estar drogado en el momento de la competencia para aumentar su rendimiento, pudo haberlo hecho mucho antes (como se lo acusó al nadador Phelps en las últimas olimpíadas) y ello influir decididamente sobre el deporte.
¡Basta de excusas y pretextos! NO VALE DORGARSE EN EL DEPORTE.

Por lo antedicho sugiero que toda el aura de éxito y gloria que rodea a Diego Maradona es un éxito irreal, puro humo que pronto se desvanece, quizás la proyección de todas nuestras frustraciones personales como subdesarrollados argentinos. Pero todavía más: ¿alguien piensa que una persona que sufre un severo trastorno mental y que es adicto puede desempeñar adecuadamente una labor social, un trabajo, lo que sea?
Realmente los argentinos somos lo que somos. Con mucho pesar lo digo.
¿Por qué esperabamos tanto que Messi nos sacara campeones?
In fútbol, Inconciente Colectivo, psicología on 23 julio 2007 at 20:28
Muchas veces me he preguntado por qué los argentinos buscamos maníacamente “héroes”, héroes sociales como Maradona o Messi hoy. Creo que buscamos algo que está más allá de nuestro ser individual, de nuestra sociedad, algo quizás en las penumbras del Inconciente Colectivo.
El “arquetipo del rey” es tan antiguo como transcultural en las sociedades humanas. Este patrón o modelo también lo encontramos en el carácter individual que integra el correcto uso de la energía: la fuerza y el poder. Dos desviaciones patológicas son ”el líder débil” y “el Tirano”. La dirección de la completa integración personal (individuación) no puede ser en un extremo ni en el otro.
Pienso que los argentinos hace mucho que estamos buscando un rey. Quizás, aquel que falta en nuestra interioridad (en la mayoría de nosotros) es lo que buscamos por fuera “de nosotros”. Esta situación puede mostrar carencia, limitación, nuestra falta de un patrón definido.
Maradona tiene adicciones. No obstante vamos a permitírselas. Messi es arrogante, pero vamos a dejar que lo sea. Y así… ¿Por qué? Ellos podrían ser “lo peor de lo peor” pero, a veces, es mejor un mal padre que nada: un rey Tirano es preferido a nada. Los israelitas han mostrado esta fuerte “necesidad” cuando pidieron a los jueces un “rey humano” (Saúl), colocando sobre la mesa esta estructura colectiva de la psiquis.
Somos dependientes; buscamos un hombre independiente. Somos una masa sin dirección; necesitamos de alguien que pueda tomar la guía por nosotros.
No hemos alcanzado aún la interdependencia, entonces, ¿cómo es que queremos jugar deportes de equipo? Estamos en la tragedia de la dependencia vs. la independencia, en el tránsito de una a otra sin conquistar nunca la interdependencia.
¿Podemos pensar que el polo activo (el Tirano) es la solución a todo lo que un argentino necesita? Mirando la historia podemos darnos cuenta que no. En otros términos: nuestro problema no es tanto que no tengamos alguien que ejerza el poder (un rey, como patrón social) en nuestra sociedad, en nuestra selección de fútbol… nuestro problema es que no podemos entender la interdependencia en su plenitud y en su poder.
Creemos, delirantemente, que con un “rey fuerte” (esto es: un tirano) comprenderemos cómo organizar la sociedad, la economía, la cultura y los partidos de fútbol. Pienso que primero necesitamos reconocer nuestros límites y carencias. Luego (como decía Descartes), en este sentido, podremos ver qué emerge de nuestra fuente. Nuestra “fuente de fuerza interior”, lo que realmente somos, cómo realmente somos.
Quizás ahora se entienda un poco mejor por qué hemos puesto la frase de maturana comoPrincipio Fundamental de nuestro trabajo.


